Martu Garrote

CRONICA DE UNA DESLEALTAD II

In Política on 23/06/2015 at 10:54

Nota previa: como en la ocasión anterior este relato no es mío, pero respondo de la veracidad de los hechos porque las personas que me lo han hecho llegar son de total confianza y porque cuadran con las distintas quejas que me habían llegado desde varios ámbitos. Repito también que este espacio está a disposición de cualquier compañero/a que lo desee, siempre desde el respeto a los principios y valores que inspiran al socialismo.

El domingo 24 de mayo, cerca de la medianoche, Antonio Miguel Carmona se aprestaba a dirigirse ante los medios de comunicación que estaban expectantes de escuchar su reacción a los resultados electorales que situaban, por primera vez, al PSOE, en la ciudad de Madrid, como tercera fuerza política pero que le daban la tan ansiada “llave” de gobierno que no detentará Ángel Gabilondo, el candidato de Cesar Luena, en la Comunidad de Madrid.  Al final, el dinero gastado -un número de 6 cifras sólo para posicionar al ex ministro de educación en internet y redes sociales- no había servido de nada y, contra todo pronóstico, Antonio Miguel Carmona se situaba en una posición de fuerza. La lucha interna enconada que se produjo durante todo el largo periplo electoral y que, para los responsables de campaña del profesor universitario, emuló una especie de “David contra Goliat” se saldaba de una forma sorprendente e inesperada. “Salvar el culo ya es todo un éxito” dijo, reflejando la situación, uno de los concejales que concurrió en la lista de Antonio Miguel Carmona y, que a diferencia de otros, mantuvo una lealtad modélica.

Antonio Miguel Carmona estudió su discurso con exactitud puesto que es un buen socialista y un hombre de partido. Consultó a muchas personas lo que decir, incluso a Rafael Simancas, que vino a pedirle la dimisión pero que, ante el giro de los acontecimientos, se tuvo que quedar con las ganas. En esos rápidos contactos que entabló por diferentes vías (hablando con su equipo, whatsapp y twitter) diseñó en su mente la idea de la gobernabilidad: actuaría, desde ese mismo momento, sosteniendo el gobierno que los madrileños habían elegido y permitiendo el tan ansiado cambio en la capital. Tengo la información de que Pedro Sánchez no le cogió el teléfono esa noche pero una de las personas de su entorno de confianza incidió en que reconociera en su intervención la pérdida de votos antes de hablar de lo que finalmente habló ante el aplauso de los militantes de la cuarta planta, que solo una hora antes lo daban por muerto como señale en mi crónica anterior. Antonio Miguel Carmona habló de la gobernabilidad, de responsabilidad y de cambio, lo que esperaban los ciudadanos de Madrid pero no en Ferraz.

Una vez acabada la intervención ante los medios de comunicación el equipo de Antonio Miguel Carmona se fue a festejar a un discreto bar que, por respeto a sus dueños, no puedo desvelar y dónde se repitieron dos frases: “Hemos sobrevivido” y “¡Vicealcalde!”. Él llamó a la calma a los que allí se encontraban y evitó cualquier pronunciamiento contra la dirección federal de Ferraz pero no rebatió muchas de las cosas, algunas de ellas muy insultantes, que allí se dijeron cuando la bebida espumosa que se sirvió había hecho efecto entre los asistentes. Y es que había bronca a pesar de haber sobrevivido, se había hecho una campaña electoral con todo en contra. ¡Ah y me olvidaba! También, como es natural se habló allí de cargos y de futuro puesto que es algo intrínseco en el ser humano y a ver si alguien lo desmiente.

Me comentan que desde Ferraz pararon el día lunes 25 de mayo cualquier esperanza de que Antonio Miguel Carmona fuese vicealcalde de Madrid, algo que deseaba la ganadora de las elecciones, Manuela Carmena. Muchos le intentamos convencer de que aceptase secundar el gobierno municipal encabezado por la candidatura de Ahora Madrid y que desobedeciera las órdenes del partido puesto que era impredecible el futuro que le tenía preparado Cesar Luena en su difícil e incompresible entramado. Antonio Miguel no aceptó el reto de enfrentarse con Ferraz, creo que más por miedo que por lealtad, porque a esta altura ya sabe que no le quieren y que, en cuanto puedan, se lo quitaran de encima. ¿Sobrevivirá a las generales? ¿Realmente creen que no le pedirán el acta de concejal antes? Ni yo lo sé pero no me fio y tengo, al igual que muchos militantes, bases fundadas para desconfiar. El tiempo lo dirá.

Como anécdota puedo contar que algo que sentó muy bien a Antonio Miguel Carmona fue poner en su sitio a Esperanza Aguirre que, a la desesperada, le ofreció la alcaldía y dijo suscribir la totalidad de su programa. “Hacer que muera políticamente Esperanza Aguirre con el daño irreparable que ha hecho a los madrileños  es lo más gratificante que me llevo de toda esta difícil campaña electoral” afirmó en una reunión de trabajo con gente incondicional. Antonio Miguel tiene convicciones y, sobre todo, una ideología clara. Algunos hubieran preferido verlo perder y castigar a Madrid con políticas neoconservadoras con tal de controlar el PSM como ya han mostrado de manera clara, contundente e inequívoca.

Antonio Miguel Carmona actuó con responsabilidad y contribuyó al cambio en Madrid haciendo propuestas muy interesantes que se plasmaron en un acuerdo rubricado en una rueda de prensa. La historia es conocida, es algo que forma parte de la actualidad y que todo el mundo sabe, por eso no me explayaré más sobre este tema. Creo que su vocación de servicio hará que funcionen mejor las cosas en Madrid a pesar de que solo puede realizar acciones desde fuera ya que no entró en el gobierno, como era su deseo y, repito, el de Manuela Carmena.

El sábado 20 de junio se produjo otro episodio en la larga crónica de deslealtades desde Ferraz hacia Antonio Miguel Carmona puesto que se le impidió ir a la Sexta, a pesar de que se había hablado con el canal unos días antes para contar con su presencia, a la que tuvo que declinar de asistir finalmente. Al final fue entrevistado en el programa de la competencia, Un Tiempo Nuevo, aunque desconozco, de momento, como se negoció esa posición intermedia. Lo cierto es que hubo un tira y afloja para que no fuera a la Sexta y creo firmemente que toda exposición mediática en este momento fortalece al partido y realmente no entiendo porque se actúa así desde la dirección federal.

El domingo 21 de junio, los que asistimos a la proclamación “a la búlgara” de Pedro Sánchez como candidato a la presidencia del gobierno por nuestro partido pudimos observar que a Antonio Miguel Carmona no le quieren y que lo aceptan porque no les queda más remedio pero, sinceramente, creo que en cuanto puedan se lo cargarán por lo que debe extremar precauciones. Puedo casi asegurar que no habrá movimientos en este sentido hasta después de las generales. Hasta entonces se producirán, por enésima vez, muchas deslealtades que Antonio Miguel Carmona seguirá, mucho me temo, sufriendo en silencio.

CRÓNICA DE UNA DESLEALTAD

In Política on 17/06/2015 at 15:46

NOTA PREVIA: Este artículo es la vivencia un/a militante del Partido Socialista de Madrid que me ha rogado que mantenga el anonimato por miedo a represalias. Así están las cosas en esta Federación dicuelta y en manos de una Gestora sectaria y vengativa que tiene secuestrados los derechos de la militancia madrileña. Hoy, un socialista de Madrid solo sirve para pagar cuota, tiene menos derechos políticos que un ciudadano de cualquier dictadura en cualquier lugar del mundo.

Este doloroso y desgarrador relato hubiera preferido no tener jamás que escribirlo porque  es la detallada y pormenorizada crónica de como los que actualmente dirigen el Partido socialista, mi partido,  optaron por dejar huérfana a la ciudadanía de Madrid, la capital de España y mi ciudad, de un candidato honesto y con ganas de dejarse la piel como Antonio Miguel Carmona con el único ruin y mezquino objetivo de controlar el aparato de la siempre poderosa e incontrolable federación madrileña, de la que ya Pablo Iglesias, nuestro fundador, hace alarde de su difícil gestión en otros tiempos. Dicho de manera clara y para que se entienda, algunos han preferido jugar sus cartas a ganar un congreso interno -que de momento ni se animan a convocar y nunca han ganado- en vez de ofrecer los valores socialistas a los votantes madrileños. Han apostado -y de manera escandalosa y hasta obscena- porque Antonio Miguel Carmona pierda las elecciones para asegurarse su parcela de poder abandonando los principios y valores que forman parte de nuestra identidad. Y, lamentablemente, en cierta forma lo han conseguido porque el PSOE en Madrid ha tenido sus peores resultados situándose como tercera fuerza política con nueve concejales. Solo la matemática electoral y parlamentaria ha hecho posible que nuestra formación política no se vea condenada a la irrelevancia y tenga cierta influencia en esta legislatura que comienza ya que será la llave del gobierno municipal que encabezará Manuela Carmena, de Ahora Madrid. Es menester afirmar que los principales valedores de la campaña de la ex jueza estuvieron en Ferraz puesto que de manera descarada y, sin cortarse un pelo, pidieron el voto para ella y no para nuestro candidato. Inventaron el ticket “Gabilondo-Carmena” con la finalidad de defenestrar a Antonio Miguel Carmona porque piensan -equivocadamente- que es el último reducto de la era de Tomás Gómez. Han despreciado el gran potencial de un humilde profesor universitario que tuvo que navegar contracorriente soportando en silencio una tremenda y pueril deslealtad. Y, como es una buena persona y un buen socialista, tiró para adelante como pudo y lo hizo en silencio porque jamás perjudicaría al partido. Pero ya está bien de tanto desdén y de tantas puñaladas traperas. Este sencillo escrito es la reacción a muchas jugadas que son más propias de la derecha que de nosotros y que aún escuecen mucho. El tiempo pondrá, no me cabe duda, a cada uno en su sitio. Mis profundas convicciones laicas hacen que no crea en el infierno pero, desde luego, si este lugar existe hay un espacio preferente reservado allí para César Luena, un falso socialista que nos llevará al fracaso más estrepitoso y que -a las pruebas me remito-  deja cadáveres por donde pasa y ha impreso en nuestro partido político unas formas feudales y clientelares que no son de recibo y que tendrán consecuencias.

Hay un día en el calendario que he marcado con rojo y que los socialistas madrileños no olvidaremos: el 11 de febrero de 2015, fecha en que Pedro Sánchez cesó a Tomás Gómez y todo su equipo y nombró una gestora presidida por Rafael Simancas. Debo reconocer que actuaron con un secretismo casi perfecto y modélico puesto que nadie se esperaba esta medida (aunque ahora algunos se cuelguen la medalla de que lo sabían y de muy buena fuente). A mí me pilló trabajando y la incredulidad y estupefacción de mis compañeros a través de whatsapp, redes sociales y sms era total. Hubo mucha gente digna que no entendía este atropello contra la democracia interna, más propio de una república bananera que de un país desarrollado y europeo. Entre ellos, Antonio Miguel Carmona, que estuvo en la sede de Callao al mediodía dando su “apoyo personal” a Tomás Gómez al mismo tiempo que acatando una decisión orgánica injusta puesto que es un hombre de partido y, sobre todo, leal. El espectáculo fue dantesco y esperpéntico, la cara de Maru Menéndez reflejaba quizás de forma contundente el sentir generalizado de todos los que nos acercamos a nuestra sede porque es nuestra casa, sede que vulneraron por la fuerza días después, como si de un grupo de malhechores se tratase, y que, a día de hoy, hay objetos personales (incluso fotos familiares) que no han devuelto. A Amparo Valcarce le dio mucha “pena” esta situación y lo dijo públicamente en la Cadena Ser aunque más que pena era indignación, bronca, impotencia y muchas sensaciones encontradas que no hay palabras para describirlas. Un entonces diputado de la Asamblea, del que me reservo el nombre, se regodeó de nosotros y dijo “fuera de esta casa a las ratas”, algo que tuvo contestación y casi se llega a las manos. “Encima de puta voy a tener que poner la cama” afirmó textualmente una conocida militante de una de las agrupaciones más numerosas. Lo que quiero explicar con claridad que no solo tomaron una decisión injusta, antidemocrática y caciquesca, sino que tuvieron la poca vergüenza de ejecutarla de una manera rastrera y torticera. Creo que ni con mi peor enemigo me comportaría de la manera que Cesar Luena se comportó con los militantes madrileños pero, lamentablemente, es una marca registrada suya como muy bien puede atestiguar muchos militantes riojanos que le padecieron.

Tengo la información de que Pepe Blanco, que afinidad con la actual dirección federal del PSOE tiene muy poca, llamó a Tomás Gómez dos días antes para decirle la jugada que se estaba preparando y tramando y sé que Tomás le dijo textualmente “No se van a atrever a secuestrar la voz y el voto de los militantes madrileños”. Hubo también desde Izquierda Socialista movimientos los días previos encabezados por Beatriz Talegón, una tía que por trepar hará lo que se le mande sin rechistar. Asimismo, algunos secretarios generales de agrupaciones de Madrid Capital estuvieron maniobrando en la sombra para que desde Ferraz se tomarán medidas contra la dirección regional porque veían que se quedaban fuera de las listas electorales. Pero de cómo se defenestró a Tomás Gómez ya se ha escrito mucho y no quiero ahondar en ese tema, pienso personalmente que no era un buen candidato pero era el que nosotros habíamos democráticamente elegido y, quizás me equivoco, pero creo que cuando todo esto pase y se reconduzca reaparecerá y resurgirá de sus propias cenizas. Lo que sí está claro que desde ese día se trató de torpedear desde la mismísima sede de Ferraz la candidatura de Antonio Miguel Carmona.

Recuerdo el rostro desencajado de la compañera Martu Garrote, que en Intereconomía afirmó que era su peor día como militante del PSOE y, en territorio mediático enemigo, lloró amargamente. Venía de la sede de Ferraz, de organizar y encabezar una inédita protesta. Nunca en la historia de los socialistas hubo una concentración que rodee la sede de Ferraz y que ponga en jaque a la dirección federal. Martu tuvo el coraje de iniciar esta acción y esta gentuza ha amenazado con expedientarla pero me consta que aún no han tenido lo que hay que tener en estos casos de notificarla debidamente. Fue también ella quien le escribió a Carmona y le dijo “Eres el próximo y van a por ti”. No se equivocó porque a Antonio Miguel no se han animado a destituirle ni a pedirle su dimisión sino que han torpedeado cada uno de sus movimientos con acciones muy desleales que son impropias de nuestro ideario político.

La gestora que gobierna -interinamente, o por lo menos eso dicen los estatutos- el PSM impuso a Antonio Miguel Carmona gran parte de la lista. Una prueba de ello es que en una conversación informal celebrada hace solo unos días en un café, cercano a Callao, una de las personas que fue en los primeros puestos de la lista dijo con respecto a la votación de la investidura de Manuela Carmena: “Me fio de mí, de otro compañero y, por supuesto, de Antonio pero los otros pueden hacer un segundo tamayazo en toda regla”. Espero, sinceramente, y por el bien de Madrid, que estas luchas internas entre el grupo municipal se limen porque tendrán que ejercer un arduo trabajo después de que la derecha nos impusiera a tres de sus personajes más reaccionarios y cutres: Álvarez de Manzano, Ruiz Gallardón y Ana Botella.

El desarrollo de la campaña fue desigual en presupuesto y presencia en los medios de comunicación y, como no podía ser de otra manera, Antonio Miguel Carmona fue el gran damnificado ante la figura ascendente de Ángel Gabilondo. Hubo que hacer una campaña casi artesanal, prueba de ello es la iniciativa de “El candidato en la calle”, algo que no le hizo falta hacer a Ángel Gabilondo. Desde el equipo tutelado por Ferraz se ninguneó de una forma escandalosa a Antonio Miguel Carmona: se pasó de él excepto actos puntuales que tenían que contar con él y, lo más grave, en la Convención Municipal celebrada en Ifema, en Madrid, se le puso tiempo para hablar y recuerdo ese discurso como uno de los peores de Carmona y, además, para más inri, no se le permitió entrar en la Convención junto a Pedro Sánchez. Y recuerdo, para el que no lo sepa, que era la Convención Municipal y Antonio Miguel Carmona el candidato a alcalde del mayor municipio de España. No hay derecho a comportarse así.

A las 22 horas del domingo 24 de Mayo todo parecía indicar que César Luena se salía con la suya. En el quinto piso del Círculo de Bellas Artes, donde estaba Carmona, se presentó Rafael Simancas para hablar de futuro y los asistentes temblaron. Muchos especulan sobre lo que allí se conversó pero lo cierto es que el presidente de la Gestora del PSM no paraba de mirar su Ipad y de hablar por teléfono. En el cuarto piso, cuartel general de Gabilondo, se preparaba la fiesta con un catering de bastante más calidad del que había una planta más arriba y se daba por muerto a Carmona. “Tendrá que dejar paso a alguien que represente la renovación” afirmó un destacado militante destacado. Todo parecía estar sentenciado, la cara de desazón de muchas personas que acompañaron a Antonio Miguel era todo un poema.

No recuerdo bien la hora pero eran más de las 23 y se dio vuelta la tortilla al cambiar tan solo un escaño que daba la mayoría absoluta a Cristina Cifuentes y a Ciudadanos. Ángel Gabilondo había obtenido muchos más votos que Carmona pero los 9 concejales en Madrid tenían más influencia que los 37 diputados -uno más que Tomás Gómez- en la Asamblea. Antonio Miguel Carmona salvaba su posición por los pelos y no quiero reproducir muchas conversaciones que se produjeron allí pero creo que se las pueden imaginar perfectamente. En el aire se podía respirar una sensación de alivio y se daba por seguro que Carmona sería vicealcalde, algo que pararon desde Ferraz y que se producirá, probablemente, después de las generales.

Antonio Miguel Carmona, consciente de la deslealtad de la que fue objeto, actuó como una buena persona y como un buen socialista. Se ofreció a sumar  en el partido y a mirar para adelante. Quizás las huestes de César Luena le perdonen la vida y quieran trabajar, ahora, conjuntamente con él porque, sin duda, contribuirán al interés general de los madrileños ya que Carmona representa la moderación y el cambio tranquilo que necesitamos. No obstante, pase lo que pase, creo que se debe saber este comportamiento tan desleal y tan deshonesto de la dirección federal de mi partido hacia una persona excepcional. El tiempo, ya lo he dicho, pondrá a cada uno en su sitio.

NOTA FINAL: Lo he dicho mucha veces y lo repito hoy, aquellos que sintáis la necesidad de compartir vuestras reflexiones con otros y no tengáis donde hacerlo, este MartuBlog está a vuestra disposición. Abrazos socialistas.

MILITANTE DE BASE, BASE

In Personal, Política on 30/05/2015 at 19:06

Hoy se ha celebrado el Comité Federal del Partido Socialista Obrero Español, mi Partido, donde Pedro Sánchez, mi Secretario General, ha celebrado los excelentes resultados cosechados el pasado domingo en los que hemos recuperado dos millones de votos desde las Elecciones Europeas, sí, habéis leído bien, ha comparado las Elecciones Europeas que no le interesan a nadie porque son las que el ciudadano siente más lejanas e inútiles, con las Elecciones Municipales y Autonómicas, en las que más se implica el votante porque al que elige es su alcalde, su vecino, el destino de su pueblo y región. Ante esto, poco hay que añadir, cero auto crítica, mucha auto complacencia y escaso rigor en el análisis real de la situación del PSOE que ha perdido 700.000 votos desde las elecciones de 2011, en las que ya habíamos perdido 1.500.000 de votos con respecto a las municipales de 2007.

Muy distinto ha sido el análisis que han hecho Susana Díaz o Eduardo Madina, donde han ponderado con justicia que el mal resultado del PSOE solo se ha visto maquillado porque el del PP ha sido desastroso, pero que eso no nos tiene que llevar al triunfalismo o a la euforia. También han advertido del peligro que suponen los pactos a lo loco, solo por consolidar poder y dar apariencia de liderazgo fuerte, lo que los de la plebe llamamos pan para hoy y hambre para mañana.

imageEn el Comité de hoy se ha aprobado también, el calendario para las Primarias Abiertas comprometidas por Alfredo Pérez Rubalcaba en el Congreso de Sevilla y prometidas por el propio Pedro Sánchez en su campaña a la Secretaría General el verano pasado. Un calendario que, adelanta a pasado mañana la presentación de candidatos y que constriñe a 10 días la recogida de avales para poder concurrir, coincidiendo con el cierre de gobiernos municipales, que por Ley ha de hacerse antes del 13 de junio y con la negociación de todas las Comunidades Autónomas, un despropósito que solo tiene una razón, buscar la elección de Pedro Sánchez por aclamación el 21 de junio.

Desde el momento del anuncio de Pedro en el Comité, toda la maquinaria de Ferraz se ha puesto en marcha con carteles y hahstag de apoyo en las redes sociales de su candidato, su jefe, el que los ha nombrado a todos, el que les paga la nómina, el que debería ser el Secretario General de todos los socialistas, todo muy poco democrático, bastante sucio y desde luego, nada atrayente para los ciudadanos, a los que se supone que íbamos a apelar en Primarias Abiertas para conocer y respetar su opinión.

A los que hemos criticado tanto el apretadísimo calendario como la falta de objetividad del aparato se nos ha tachado de traidores, hooligans, resentidos, de buscar una mamandurria… todo muy democrático y edificante también. Si no aplaudes todo lo que hace el Secretario General estás rompiendo el PSOE y haciéndole el juego a la derecha, así, como os lo digo.

A todas estas razones hay que unir que se ha decidido prorrogar la Gestora que nos han impuesto a los militantes de Madrid durante 6 meses más, todos los procesos que se tienen que producir ser harán con los derechos de la militancia madrileña secuestrados no vaya a ser que decidamos que no queremos al que metió a Tamayo y Saez en su lista como dirigente.

El primer impulso que uno siente es darse de baja como militante, bajarse de este circo que han montado Pedro Sánchez, César Luena y los que le bailan el agua y dedicarse a sus propios asuntos, que bastante tiempo y dinero nos ha costado ya el PSOE, pero bien pensado eso es lo que ellos quieren, que nos vayamos los que tenemos conciencia y principios y valores y les dejemos el campo libre para hacer de nuestro querido Partido su cortijo y no, eso no va a pasar. Pero tampoco podemos seguir en este barco comandado por un mal capitán sin hacer nada, porque eso nos convertiría en cómplices y eso tampoco.

Mi solución, de momento, es dimitir de mi “carga” con Secretaria de Políticas Autonómicas en la Agrupación Socialista de Chamartín, dejar de ser vocal vecino de la Junta por razones obvias, se acaba el mandato y no aspiro a repetir y ya no soy miembro del Comité Regional de Madrid porque Luena nos ha disuelto por el artículo 33, sus cojones. Me quedo de militante de base, base, de los que pagan cuota y participan en los procesos, cuando les dejan y ya vendrán tiempos mejores. No voy a dejar mi Partido, de momento, es demasiado lo que me une a él, los principios y valores que inspiran todas las acciones de mi vida, mucho menos me voy a ir a militar a ninguna otra formación política, antes me quedo en mi casa, pero insisto, no quiero ser cómplice de lo que está haciendo Pedro Sánchez con el PSOE.

No me arrepiento de una sola de las batallas dadas, muchas ganadas, algunas perdidas, de los compañeros de trinchera y de los que abandonaron la lucha, de los que se quedan en el corazón, para siempre y pase lo que pase y de los que pasaron sin pena ni gloria. Los últimos cinco años de militancia han sido tremendamente intensos, apasionantes, pero también agotadores. Han supuesto demasiadas renuncias personales, familiares y profesionales y ha llegado la hora de dedicar más tiempo a los míos, a lo mío, a mi proyecto personal y laboral.

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